Hospitalidad Guayaquileña Manos entrelazadas, nuevo símbolo de los guayaquileños

 

Con un sistema de luces led parecido al inaugurado recientemente en la torre Morisca (reloj público), el monumento de la Hospitalidad guayaquileña se planea posicionar como un nuevo atractivo turístico de Guayaquil, como el símbolo de la acogida de la ciudad a sus visitantes.

Esta obra artística instalada esta semana está ubicada en la avenida de las Américas, a la altura de la salida de la Escuela de Oficiales y Tropas (EFOT) de la Comisión de Tránsito del Ecuador, cercana a sitios de concurrencia de turistas como terminal terrestre, aeropuerto y estación de Metrovía.

La altura de las manos hechas de aluminio es de 12 metros, y están sobre una base de 10 metros. El peso de cada mano es de unas 8 toneladas.

Édgar Cevallos, escultor de la obra, aseguró que esta fue mentalizada por el alcalde Jaime Nebot. “Guayaquil es una tierra abierta, generosa, y la obra trata de mostrar un saludo de Guayaquil a sus hermanos visitantes”, dijo el artista que empezó la obra hace unos tres años por varias tareas como la fundición del metal

Esta obra tiene un costo de $ 720.000, indicó Cevallos, quien espera que se convierta en un ícono de la ciudad y sitio de referencia de los locales.

“Ya empezará a decir la gente ‘¿dónde nos vemos?’ Nos vemos en las manos, o pasemos por el sector de las manos. Estas son las manos de hospitalidad, amistad, generosidad”, añadió el escultor quiteño, quien ha estado encargado de otras obras de la ciudad como el conjunto escultórico Virtudes de Guayaquil, inaugurado el mes pasado en la Plaza de la Administración, y el monumento a Guayas y Kil.

Asimismo, Wilfrido Matamoros, gerente general de la Fundación Siglo XXI, reafirmó que la obra busca transmitir ese mensaje de que la ciudad está lista “para recibir a todo ciudadano que venga”.

Para fines de diciembre, explicó, estará instalado un sistema de luces que iluminarán las gigantes manos. El sistema de iluminación será parecido al que fue instalado en la torre Morisca, ello costaría alrededor de $ 100.000, añadió. (I)

Apuntes
Esculturas. El monumento Hospitalidad guayaquileña fue fundido en Otavalo y pulido en Quito por el escultor Édgar Cevallos. Está ubicado en la avenida de las Américas, antes del paso a desnivel de la autopista Narcisa de Jesús, en el norte, y se suma a una serie de esculturas ubicadas en varios sectores de la ciudad. (I)

 

 

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